Daily Zohar 5116

Traducción al Español: Daniel Schulman
242. Mientras caminaban por la viña, vieron una serpiente que venía con la boca abierta, brillando en el suelo entre el polvo. Rabí Shimón se afligió y golpeó la cabeza de la serpiente. La serpiente se detuvo y cerró la boca. RABÍ SHIMÓN vio que su lengua siseaba y le dijo: ‘Oh serpiente, ve y dile a la serpiente celestial, AL PERSEGUIDOR Y AL DENUNCIANTE, que Rabí Shimón está en el mundo’. LA SERPIENTE metió la cabeza en un agujero en la tierra. RABÍ SHIMÓN dijo: ‘Decreto que así como esta serpiente vil regresó a un agujero en la tierra, así la serpiente celestial regresará al agujero en el gran abismo’.
243. Rabí Shimón susurró una plegaria. Mientras oraban, oyeron una voz QUE DECÍA: ‘Los decretos han sido detenidos; vuelvan a donde estaban. Las plagas de los demonios ya no están en el mundo, porque Rabí Shimón, hijo de Iojai, las anuló. Dichoso tú, Rabí Shimón, cuyo Señor desea tu honor más que el de todos los habitantes del mundo. De Moshé está escrito: “Entonces Moshé suplicó (también: ‘tembló’)” (Shemot/Éxodo 32:11). Esto también implica que fue afligido por una enfermedad, pero tú, Rabí Shimón, decretas y el Santo, bendito sea Él, lo establece; y Él decreta y tú lo anulas.
Traducción al Hebreo:
243. רָחַשׁ רַבִּי שִׁמְעוֹן בִּתְפִלָּה. עַד שֶׁהָיוּ מִתְפַּלְלִים, שָׁמְעוּ קוֹל אֶחָד: מְמֻנֵּי הַמָּוֶת, הִכָּנְסוּ לִמְקוֹמְכֶם. הַמַּכּוֹת שֶׁל הַמַּשְׁחִיתִים לֹא שׁוֹרוֹת בָּעוֹלָם, שֶׁהֲרֵי רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן יוֹחַאי בִּטֵּל אוֹתָן. אַשְׁרֶיךָ רַבִּי שִׁמְעוֹן, שֶׁרִבּוֹנְךָ רוֹצֶה בִכְבוֹדְךָ עַל כָּל בְּנֵי הָעוֹלָם. בְּמֹשֶׁה כָּתוּב (שמות לב) וַיְחַל מֹשֶׁה וְגוֹ’, שֶׁמַּשְׁמָע שֶׁאָחַז אוֹתוֹ פַּרְגּוֹד, וְאַתָּה רַבִּי שִׁמְעוֹן גּוֹזֵר, וְהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְקַיֵּם. הוּא גּוֹזֵר, וְאַתָּה מְבַטֵּל.
Comentario de Zion Nefesh:
Continuación del ZD anterior
#242
Mientras caminaban por aquel viñedo, vieron una serpiente que se acercaba con la boca abierta, lamiendo la tierra. Rabí Shimón se angustió y golpeó la cabeza de la serpiente con las manos. La serpiente se calmó y bajó la boca. Rabí Shimón vio que su lengua se movía rápidamente. Le dijo: ‘Serpiente, serpiente, ve y dile a esa serpiente celestial —la tentadora y la acusadora— que Rabí Shimón bar Iojai está presente en el mundo’.
La serpiente metió la cabeza en un agujero en el polvo. Rabí Shimón dijo: Decreto que así como la serpiente inferior regresó al agujero del polvo, así la serpiente celestial regresará al agujero del gran abismo (‘Tehum Rabá’).
Notas:
Rabí Shimón bar Iojai se topa con una serpiente venenosa mientras pasea con su hijo. Mediante el poder de su santidad y decreto, somete a la serpiente inferior y le ordena que lleve un mensaje a la serpiente suprema: Sam-el.
La declaración de Rabí Shimón obliga a la serpiente superior a regresar al gran abismo, anulando la amenaza. Esta historia ilustra la inmensa autoridad del verdadero Tzadik: su sola presencia en el mundo frena las fuerzas y Juicios severos, y su palabra tiene el poder de revocar decretos Divinos. Refuerza la enseñanza anterior de que un gran Tzadik como Rabí Shimón sirve como escudo viviente para el mundo, capaz de proteger la Creación mediante su mérito e intervención espiritual directa.
#243
Rabí Shimón susurró en oración. Mientras oraban, oyeron una voz que decía: ‘Los decretos han sido anulados; regresen a sus lugares’. Los golpes de los destructores ya no rigen en el mundo, pues Rabí Shimón bar Iojai los ha anulado. Dichoso tú, Rabí Shimón, pues tu Señor desea tu honor más que el de toda la humanidad.
Respecto a Moshé está escrito “Y Moshé suplicó”, lo que implica que obtuvo el perdón. Pero tú, Rabí Shimón, tú decretas y el Santo, bendito sea Él, cumple; Él decreta y tú anulas.
Notas:
Mientras Rabí Shimón oraba, una voz celestial anunció que todos los decretos severos habían sido anulados por su mérito y que las fuerzas de la destrucción ya no tenían poder en el mundo.
La voz lo alabó, diciendo que Hashem desea el honor de Rabí Shimón incluso más que el del resto del mundo. El Zohar contrasta esto con Moshé, quien tuvo que implorar y rogar por perdón. Sin embargo, Rabí Shimón posee tal estatura que él decreta y Hashem cumple, mientras que los decretos de Hashem él puede anularlos.
Esta historia demuestra de manera contundente la suprema autoridad espiritual del verdadero Tzadik: su oración y su presencia pueden anular los Juicios celestiales y proteger a toda una generación.
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