Daily Zohar 5242

Traducción al Español: Daniel Schulman
447. Inmediatamente DESPUÉS DE HABER TOCADO EL ÁRBOL, «la mujer vio que el árbol era bueno…» (Bereshit/Génesis 3:6). ¿Qué vio? Rabí Itzjak dijo: Un árbol que emite aromas agradables, como está escrito, “Como el aroma de un campo que Hashem ha bendecido” (Bereshit/Génesis 27:27). Debido a ese olor agradable, se despertó su deseo de comer de él. Rabí Iosi dijo: Su visión, Y NO EL OLOR, DESPERTÓ SU DESEO DE COMER DEL ÁRBOL DEL CONOCIMIENTO DEL BIEN Y DEL MAL, COMO ESTÁ ESCRITO: «Y CUANDO LA MUJER VIO…» Rabí Iehudá le dijo: Pero DESPUÉS DEL PECADO, está escrito: «Y los ojos de ambos fueron abiertos…», LO QUE SIGNIFICA QUE LA VISIÓN SE LOGRÓ SOLO DESPUÉS DE COMER. ASÍ QUE ANTES DE COMER, EL AGRADABLE AROMA LA TENTÓ. RABÍ IOSI respondió: Esta visión antes de comer que estaba relacionada con el tamaño del árbol ES EL ASPECTO DE LA LUZ DEL PRINCIPIO FEMENINO, Y ESTA VISIÓN le produjo EL DESEO. LA VISIÓN DESPUÉS DE COMER FUE MAYOR QUE EL TAMAÑO DEL ÁRBOL, Y DE ESTO ESTÁ ESCRITO: «Y LOS OJOS… SE ABRIERON». Por lo tanto, está escrito: «Y cuando la mujer vio», enfatizando LA PALABRA «mujer» PARA INDICAR QUE LA VISIÓN ERA LA LUZ DEL ASPECTO DEL PRINCIPIO FEMENINO.
448. «Y cuando la mujer vio que el árbol era bueno…» Ella vio pero no vio que el árbol era bueno. Ella «vio que el árbol era bueno», pero no pudo decidir. Entonces está escrito, «Ella tomó de su fruto» y no ‘ella tomó de él’. ¿POR QUÉ? PORQUE SU MENTE NO ESTABA FIJADA EN QUE EL «ÁRBOL ERA BUENO». AL TOMAR DE SU FRUTO Y NO DEL ÁRBOL MISMO, se apegó al lugar de la muerte, trajo la muerte al mundo y separó la vida de la muerte. Y este pecado causó una separación entre la esposa, EL PRINCIPIO FEMENINO, y su esposo, ZEIR ANPIN, porque la voz – ZEIR ANPIN – nunca se separa del enunciado, EL PRINCIPIO FEMENINO. Quien separa la voz del enunciado, ES DECIR ZEIR ANPIN DE SU PRINCIPIO FEMENINO, se vuelve mudo y pierde la capacidad de hablar. Como resultado de perder la habilidad de hablar, él es entregado al polvo. ES POR ESO QUE ESTÁ ESCRITO, «Y AL POLVO VOLVERÁS» (BERESHIT/GÉNESIS 3:19).
Traducción al Hebreo:
448. וַתֵּרֶא הָאִשָּׁה כִּי טוֹב – רָאֲתָה וְלֹא רָאֲתָה. כִּי טוֹב – רָאֲתָה כִּי טוֹב וְלֹא הִתְיַשְּׁבָה בּוֹ. מַה כָּתוּב אַחַר כָּךְ? וַתִּקַּח מִפִּרְיוֹ, וְלֹא כָתוּב וַתִּקַּח מִמֶּנּוּ. וְהִיא נִדְבְּקָה בִּמְקוֹם הַמָּוֶת, וְגָרְמָה לְכָל הָעוֹלָם מָוֶת. וְהִפְרִידָה חַיִּים מִמָּוֶת, וּבְחֵטְא זֶה גָּרַם פֵּרוּד לְהַפְרִיד אִשָּׁה מִבַּעְלָהּ, שֶׁהֲרֵי קוֹל מִדִּבּוּר לֹא נִפְרָדִים לְעוֹלָמִים. וּמִי שֶׁמַּפְרִיד קוֹל מִדִּבּוּר, מִתְאַלֵּם וְלֹא יָכוֹל לְדַבֵּר. וְכֵיוָן שֶׁנִּטָּל מִמֶּנּוּ דִּבּוּר, נִתָּן לֶעָפָר.
Comentario de Zion Nefesh:
Continuación del ZD anterior
#447
Inmediatamente después de tocar el Árbol del Conocimiento, «Y la mujer vio que era bueno…» (Bereshit/Génesis 3:6). Rabí Iehudá dijo: Este árbol levantaba olores, como está escrito, “Como el aroma de un campo que Hashem ha bendecido” (Bereshit/Génesis 27:27). Y por el olor que despedía, deseaba comer de él.
Rabí Iosi dice que fue su visión la que le dio el deseo de comer del Árbol del Conocimiento, no su aroma, pues está escrito: “Y la mujer vio”. Rabí Iehudá le dijo: Después del pecado está escrito: “Y se abrieron los ojos de ambos” (Bereshit/Génesis 3:7). Así pues, ella no obtuvo la visión sino después de comer, sino que antes de comer solo obtuvo el aroma.
Rabí Iosi le dijo: Esta visión que tuvo antes de comer fue de la medida del árbol, que es el aspecto de la luz femenina. Esta visión le produjo el deseo. Pero la visión que obtuvo después de comer fue de una medida mayor que el aspecto del árbol, y sobre esto se dice: “Y se le abrieron los ojos…”. Porque está escrito: “Y la mujer vio”, y la palabra “la mujer” es precisa, para mostrar que la visión fue de la luz del aspecto femenino.
Notas:
Los Rabís Iehudá y Iosi debaten si Javá fue atraída por el aroma o por la vista. Antes del pecado, la visión se limitaba a la luz femenina del árbol y despertaba el deseo. Tras comer, se abrió una visión más amplia, como dice el versículo más adelante: “Se les abrieron los ojos”.
#448
«Y la mujer vio que el árbol era bueno…» Ella vio, y no vio que el árbol fuera bueno. Vio que el árbol era bueno y no pudo decidir. ¿Qué está escrito después de esto? «Y tomó de su fruto» (Bereshit/Génesis 3:6), y no está escrito, «y tomó de él», es decir, del árbol, porque ella no decidió en su mente que el árbol era bueno.
Al tomar del fruto y no del árbol, se aferró al lugar de la muerte y causó la muerte al mundo entero, separando así la vida de la muerte. Esto significa que Iesod, unido a la Nukva, es llamado ‘árbol que da fruto’, y la Nukva es llamada fruto.
Y Nukva, cuando está sola, sin Iesod, es la muerte. Y puesto que tomó del fruto y no del árbol, se encuentra que se aferró al lugar de la muerte, separando a Iesod, que es la vida, de la Nukva, que es la muerte, en el momento en que se separó de Iesod.
Y por este pecado, ella causó la separación entre la Nukva y su Esposo, Zeir Anpin. Porque la Voz, que es Zeir Anpin, del Habla, que es la Nukva, jamás se separan. Y quien separa la Voz del Habla, es decir, Zeir Anpin de la Nukva, queda mudo y no puede hablar. Y una vez que se le quita el habla, es entregado al polvo. Y por eso se le dijo: “y al polvo volverás” (Berehit/Génesis 3:19).
Notas:
Java tomó el fruto y no el árbol, aferrándose solo al Nukva sin Iesod. Esto separó la vida (Iesod) de la muerte (la Nukva cuando está sola) y también separó la Voz (Zeir Anpin) del Habla (Nukva). Quien hace esta separación pierde el habla y vuelve al polvo.
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