Zohar Diario # 1985 – Vaieshev – Los frutos de Iaacov a Iosef hacia Maljut

Daily Zohar 1985

Holy Zohar text. Daily Zohar -1985

Traducción Española de Daniel Schulman

22. El sol, QUE ES ZEIR ANPIN, se une con la luna, EL PRINCIPIO FEMENINO, pero sólo puede dar frutos en el grado que se denomina ‘Justo’, y en ningún otro grado – ES DECIR IESOD. ASÍ, ES Iosef, que es el grado de Iaacov, que puede dar frutos y traer descendencia al mundo. Por lo tanto, está escrito: “Estas son las generaciones de Iaacov: Iosef…”
23. “Estas son las generaciones de Iaacov: Iosef…”. OTRA INTERPRETACIÓN ES QUE es que cualquiera que contemplaba la imagen del rostro de Iosef pensaba que era la imagen del rostro de Iaacov. Ven y mira: no está escrito DE ESTE MODO cuando se refiere a cualquier otro hijo de Iaacov. POR EJEMPLO, NO ESTÁ ESCRITO: “Estas son las generaciones de Iaacov: Reuvén … ‘ O SHIMÓN, ETC. Sólo en referencia a Iosef está escrito: “ESTAS SON LAS GENERACIONES DE IAACOV: IOSEF…”. LA RAZÓN ES QUE la imagen del rostro de Iosef era la misma que la imagen de su padre.
24. “Iosef, siendo de edad de diecisiete años” (Bereshit/Génesis 37: 2). Rabí Aba dijo que el Santo, bendito sea él, le indicó a Iaacov que Iosef tenía diecisiete años en el momento que estuvo perdido. Todos los días que pasaron LUEGO DE QUE ALCANZÓ LOS DIECISIETE AÑOS, tiempo durante el cual no vio a Iosef, Iaacov estuvo llorando por él. Porque estuvo llorando durante esos años, el Santo, bendito sea Él, le dio otros diecisiete años, durante los cuales vivió en la tierra de Egipto con felicidad, honor y plenitud. Su hijo Iosef era rey y todos sus hijos estaban allí ante él. Esos diecisiete años fueron considerados como vida para él. Por lo tanto, el texto nos informa que Iosef tenía diecisiete años cuando lo perdió.

Traducción al hebreo:

22. שֶׁהֲרֵי הַשֶּׁמֶשׁ, אַף עַל גַּב שֶׁהִתְקָרֵב לַלְּבָנָה, לֹא עוֹשֶׂה פֵּרוֹת, רַק אוֹתָהּ הַדַּרְגָּה שֶׁנִּקְרֵאת צַדִּיק, וְיוֹסֵף הוּא הַדַּרְגָּה שֶׁל יַעֲקֹב לַעֲשׂוֹת פֵּרוֹת וּלְהוֹצִיא תוֹלָדוֹת לָעוֹלָם, וּמִשּׁוּם כָּךְ כָּתוּב אֵלֶּה תֹּלְדוֹת יוֹסֵף.
23. אֵלֶּה תֹּלְדוֹת יַעֲקֹב יוֹסֵף – כָּל מִי שֶׁהָיָה מִסְתַּכֵל בִּדְמוּת יוֹסֵף, הָיָה אוֹמֵר שֶׁזּוֹ הִיא דְּמוּת יַעֲקֹב. בֹּא רְאֵה שֶׁבְּכָל בְּנֵי יַעֲקֹב לֹא כָתוּב אֵלֶּה תּוֹלְדוֹת יַעֲקֹב רְאוּבֵן, פְּרָט לְיוֹסֵף, שֶׁדְּמוּתוֹ דּוֹמָה לִדְמוּת אָבִיו.
24. בֶּן שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנָה – אָמַר רַבִּי אַבָּא, רָמַז לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, שֶׁהִנֵּה כְּשֶׁנֶּאֱבַד מִמֶּנּוּ יוֹסֵף הָיָה בֶּן שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנִים, וְכָל אוֹתָם יָמִים שֶׁנִּשְׁאֲרוּ שֶׁלֹּא רָאָה אֶת יוֹסֵף, הָיָה בּוֹכֶה עַל אוֹתָם שְׁבַע עֶשְׂרֵה הַשָּׁנִים, וּכְמוֹ שֶׁהָיָה בּוֹכֶה עָלָיו – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא נָתַן לוֹ שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנִים אֲחֵרוֹת שֶׁהִתְקַיֵּם בְּאֶרֶץ מִצְרַיִם בְּשִׂמְחָה, בְּכָבוֹד וּבִשְׁלֵמוּת הַכֹּל. שֶׁבְּנוֹ יוֹסֵף הָיָה מֶלֶךְ, וְכָל בָּנָיו הָיוּ לְפָנָיו. אוֹתָן שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנִים הָיוּ חַיִּים אֶצְלוֹ, וּמִשּׁוּם כָּךְ בֶּן שְׁבַע עֶשְׂרֵה שָׁנָה הוּא הָיָה כְּשֶׁנֶּאֱבַד מִמֶּנּוּ.

Comentario de Zion Nefesh:
Traducción de Daniel SchulmanBereshit/Génesis 37:2
“Estas son las generaciones de Iaacov. Iosef, siendo de edad de diecisiete años, estaba apacentando el ganado con sus hermanos”.

El Zohar explica que después de que Iaacov estableciera la conexión con la Columna Central, Zeir Anpin, comenzó a procrear ‘generaciones’. Y esas generaciones vienen de Iosef, que es Iesod, que trae la Luz de Zeir Anpin hacia Maljut.

La analogía que utiliza el Zohar es la unión del Sol y la Luna para producir ‘frutos’. La luz del sol (Zeir Anpin) no se reveló hasta que se unió con la luna (vasija, Maljut). Sólo entonces la Luz se reveló y la luna se hizo visible y el aspecto del ‘fruto’. La Luz misma es como río que proviene de los niveles de Jojmá y Biná. El río que sale de esta fuente ‘alimenta’ al sol con energía antes de que Iesod continúe el flujo hacia Maljut.

Jojmá y Biná son los aspectos del padre y la madre (cerebro derecho e izquierdo) que se unen (a sabiendas) para activar el flujo de agua a través del cerebro medio (Daat) a través de la columna vertebral hacia el sistema de Iesod, donde estas aguas (semillas) se ‘cuecen’ y se disparan al interior de la vasija. Este proceso trae frutos al mundo.

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