Daily Zohar 5270

Traducción al Español: Daniel Schulman
19. Entonces MASHÍAJ se reviste con la vestidura real púrpura (llamada ‘Purfira’), en la cual están inscritos y enumerados los nombres de todos aquellos que fueron asesinados por las naciones idólatras del mundo. Esta vestidura de púrpura DE MASHÍAJ asciende a BINÁ y queda grabada sobre la vestidura real superna del Rey, QUE ES ZEIR ANPÍN, EL CUAL REVISTE A BINÁ. ALLÍ, AQUELLOS ASESINADOS POR OTRAS NACIONES Y ENUMERADOS EN LA VESTIDURA DE MASHÍAJ QUEDAN INSCRITOS EN LA VESTIDURA SUPERNA, JUNTO CON TODOS LOS DEMÁS MENCIONADOS ANTERIORMENTE, Y A TRAVÉS DE ELLOS SE ATRAE LUZ DIVINA HACIA ESTA CÁMARA. El Santo, bendito sea Él, un día Se revestirá con esta vestidura real de MASHÍAJ y juzgará a las naciones del mundo, tal como está escrito: “Él juzgará entre las naciones; la llenará de cadáveres y aplastará la cabeza sobre una vasta extensión de tierra” (Tehilim/Salmos 110:6). Esto ocurrirá hasta que MASHÍAJ descienda y regrese DESDE EL LUGAR DE UNIÓN, trayendo consigo luces y bienaventuranza para el deleite y el consuelo de las almas. Y muchos ángeles y Carrozas descienden CON MASHÍAJ, llevando cada uno una vestidura para las almas de aquellos asesinados por las naciones IDÓLATRAS. Allí, estas almas experimentan bienaventuranza Divina mientras Mashíaj asciende y desciende.
20. En un nivel elevado dentro de esta cámara se encuentran los diez ministros designados, que son Rabí Akiva y sus compañeros. Todos ellos ascienden a través del espejo superior —QUE ES EL SECRETO DEL ESPEJO LUMINOSO— y resplandecen con un esplendor sublime y glorioso. De ellos está escrito: “Y desde tiempos antiguos nadie ha oído ni percibido con el oído, ni ojo alguno ha visto Elokim fuera de Ti, que actúe en favor de quien espera en Él” (Ieshaiahu/Isaías 64:3).
Traducción al Hebreo:
20. לִפְנִים מֵהַהֵיכָל הַזֶּה עוֹמְדִים תּוֹךְ דַּרְגָּה עֶלְיוֹנָה אוֹתָם עֲשָׂרָה גְדוֹלִים מְמֻנִּים (כְּמוֹ) רַבִּי עֲקִיבָא וַחֲבֵרָיו. וְכֻלָּם עוֹלִים בַּעֲלִיָּה תּוֹךְ אַסְפַּקְלַרְיָה שֶׁלְּמַעְלָה וּמְאִירִים בְּזִיו כָּבוֹד עֶלְיוֹן. עֲלֵיהֶם כָּתוּב (ישעיה סד) עַיִן לֹא רָאָתָה אֱלֹהִים זוּלָתְךָ יַעֲשֶׂה לִמְחַכֵּה לוֹ.
Comentario de Zion Nefesh:
Continuación del DZ anterior
Lea las notas
#19
Entonces, Mashíaj se reviste con una vestidura de realeza llamada manto de púrpura (‘purfirá’), en la cual están grabados y marcados todos aquellos que fueron asesinados por las naciones y los idólatras.
Y este manto de púrpura de Mashíaj asciende hacia Biná, en lo Alto, quedando grabado dentro del manto púrpura superior del Rey —quien es Zeir Anpin—, el cual reviste a Biná. Es decir, aquellos asesinados por idólatras, que figuran en el manto de púrpura de Mashíaj, quedan grabados en el manto púrpura superior, lugar donde también están grabados aquellos que padecen enfermedades y dolores.
Ambos se convierten en Mayin Nukvin (aguas femeninas) para la unión superior de Zeir Anpin y la Nukva, y a través de ellos se atrae la Luz Superior hacia este salón. El Santo, bendito sea Él, está destinado a revestirse con esa túnica púrpura de Mashíaj para juzgar a todas las naciones del mundo, tal como está escrito: “Él juzgará entre las naciones; la llenará de cadáveres” (Tehilim/Salmos 110:6). Esto ocurrirá al final de los tiempos.
Sin embargo, antes de ello, el orden establecido dicta que la túnica púrpura de Mashíaj se dulcifica al unirse con la túnica púrpura del Santo, bendito sea Él. Entonces, ambas ascienden juntos como Mayin Nukvin; se produce una unión superior sobre ellas y atraen sus luces. Esto sucede hasta que Mashíaj regresa y desciende desde el lugar de la unión para consolar a las almas, momento en el que descienden con él Luces y deleites para su regocijo.
Junto a Mashíaj descienden diversos ángeles y Carrozas Celestiales; cada uno de ellos porta una vestidura para todas aquellas almas de quienes fueron asesinados por las naciones del mundo, los idólatras. Allí se deleitan durante todo el tiempo que Mashíaj asciende y desciende. El significado es que reciben las luces del Edén, lo cual constituye el secreto de Jojmá (Sabiduría). Es sabido que el resplandor de Jojmá solo se recibe en dirección desde abajo hacia Arriba.
Por ello se dice que las almas se deleitan —es decir, reciben el resplandor de Jojmá— únicamente cuando Mashíaj asciende y desciende, pues en ese momento el resplandor fluye de abajo hacia Arriba. Pero una vez que Mashíaj ha descendido, ya no pueden deleitarse, ya que entonces necesitarían atraer el Edén desde Arriba hacia abajo, y éste solo se recibe de abajo hacia Arriba, como se ha dicho. Aquí se explica el segundo aspecto de la Cámara de Tiferet: el aspecto de las Luces de Jésed, Guevurá y Tiferet en dicha Cámara.
Notas:
El manto púrpura de este pasaje no se refiere a un color. Es la vestidura de la realeza en la que quedan inscritas y elevadas las muertes de Israel, transformándose en aguas femeninas (Mayin Nukvin) para la unión Superior.
El púrpura real es la vestidura que un Rey se coloca cuando es revelado como tal. Aquí, dicha vestidura posee dos niveles.
El manto púrpura inferior es la vestidura de Mashíaj. En la cuarta Cámara se encuentran aquellos que lloran por Sión y Jerusalem, así como los asesinados por las naciones. Sus almas no se pierden; quedan grabadas y marcadas en su manto. El manto es el registro de su muerte, llevado sobre el cuerpo del redentor. Por ello, el Zóhar describe a Mashíaj llorando antes de vestirse con él: los contempla, los príncipes del linaje de David lo sostienen y solo entonces se coloca el manto.
El manto púrpura superior pertenece al Rey: Zeir Anpin revistiendo a Biná. En él ya están grabados los de la tercer Cámara: aquellos que soportaron enfermedades y dolores agudos, los niños que no completaron sus días y quienes se afligieron por la destrucción del Templo. Cuando el manto de Mashíaj asciende, los asesinados por las naciones quedan grabados en el interior de ese manto Superior. Ambas inscripciones permanecen unidas.
Esa unión constituye el endulzamiento. Una muerte a manos de las naciones, si permanece aislada, representa una marca severa. Al unirse al manto superior —donde el sufrimiento ya ha sido acogido en Zeir Anpin—, deja de ser mero Juicio. Ambos ascienden como Mayin Nukvin para la unión Superior de Zeir Anpin y la Nukva (Maljut).
El despertar desde abajo consiste precisamente en estas marcas; sobre ellas se produce la unión y la Luz Superior desciende hacia este palacio. El palacio de Tiferet puede albergar las Luces de Jesed, Guevurá y Tiferet únicamente porque el manto ha ascendido y retornado.
Hasta que Mashíaj descienda de nuevo desde el lugar de la unión, consuele a las almas y traiga consigo las Luces y los deleites. Ángeles y Carrozas descienden con él, y en la mano de cada uno hay una vestidura para cada alma de aquellos asesinados por las naciones. La vestidura particular es la porción que cada alma recibe del manto Real.
Ellas se deleitan únicamente mientras él asciende y desciende. El Edén aquí representa el secreto de Jojmá; y el resplandor de Jojmá se recibe solo desde abajo hacia Arriba. Mientras Mashíaj está en movimiento de ascenso y retorno, las almas permanecen orientadas en esa dirección y pueden recibirlo. Una vez que él ha descendido y permanece abajo, una atracción desde Arriba hacia abajo no produciría esa Jojmá, por lo que el deleite cesa.
El fin de los días implica una vestidura diferente. Entonces, el Santo, bendito sea Él, vestirá ese mismo manto púrpura de Mashíaj y juzgará a las naciones. «Llenará de cadáveres» se refiere al manto mismo: los caídos grabados en él constituyen la plenitud con la que Él acude al Juicio.
Antes de eso, el orden de esta sala no es el Juicio. Se trata de la dulcificación de la vestidura inferior dentro de la superior, su ascenso como Mayin Nukvin (Aguas Femeninas) y el retorno de Mashíaj con vestiduras de Luz para las almas. Ese retorno constituye el segundo aspecto de la Cámara de Tiferet: las Luces de Jésed, Guevurá y Tiféret atraídas hacia ella.
#20
En la interioridad de esta sala —es decir, en la interioridad de Jesed, Guevurá y Tiferet dentro de la Cámara- estos diez príncipes designados se sitúan en un nivel superior. Son Rabí Akiva y sus compañeros. Todos ellos se elevan en el ascenso dentro del espejo de Arriba —que es el secreto del espejo resplandeciente— y brillan con el resplandor del honor Superior. Y sobre ellos está escrito: ni ojo alguno ha visto Elokim fuera de Ti » (Ieshaiahu/ Isaías 64:3). Y este es el tercer aspecto, es decir, las tres Superiores de esta Cámara.
Notas:
En el rincón más recóndito del salón de Tiferet se encuentran Rabí Akiva y sus compañeros, los diez príncipes. Se elevan hacia el espejo resplandeciente y brillan en el lugar de honor Superno, en la misma posición que los tres príncipes Superiores de este salón.
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