El Tikún Jatzot (“Corrección de Medianoche”) es una de las prácticas más importantes y poderosas de la Cábala, especialmente según se enseña en el Zohar. Consiste en levantarse a medianoche para estudiar Torá, orar y recitar lamentaciones por el exilio de la Shejiná.
Según el Zohar, la medianoche es una ventana cósmica única:
• A medianoche, la Shejiná (Kneset Israel/Maljut /Rajel) se levanta de su exilio y asciende para unirse con Zeir Anpin (el Rey Santo) y alabarlo.
• Un espíritu celestial del lado Izquierdo (la iluminación de Jojmá) toca el “arpa de David” (Maljut), lo que la lleva a cantar alabanzas al Rey.
• Las almas de los Tzadikim ascienden a salvo a esta hora para unirse al gozo divino en el Gan Edén.
• Las puertas de la Misericordia se abren y los Juicios severos (Dinim) se suavizan.
El Zohar enfatiza repetidamente que este es el momento en que los aspectos Divinos masculino y femenino buscan reunirse. Cuando están separados (el estado de exilio), el mundo sufre. Cuando se unen por el mérito de los seres inferiores, la bendición fluye a todos los mundos.
¿POR QUÉ A MEDIANOCHE?
Es la mitad exacta de la noche, el punto de transición en el que ‘la noche se divide’.
Las fuerzas de la Impureza (Klipot) están activas al principio de la noche, pero a medianoche el lado Santo cobra fuerza.
El gallo canta en este momento (impactado por una llama celestial), llamando a la humanidad a despertar.
La práctica del Tikún tiene dos partes principales:
Tikún Rajel (Lamentaciones por la Shejiná): Recitar versículos que expresan el dolor del exilio, la destrucción del Templo y la separación entre el Rey y la Reina (Maljut).
Tikún Leá (Alabanza y Estudio de la Torá) Después de las Lamentaciones, se estudia la Torá, el Zohar o se recitan salmos y alabanzas. Esto fortalece a la Shejiná y contribuye a su reencuentro con Zeir Anpin.
Muchos también recitan el libro de oraciones Tikun Jatzot, que incluye lamentaciones, confesiones y cantos de anhelo.
BENEFICIOS ESPIRITUALES (SEGÚN EL ZOHAR)
Uno se convierte en ‘compañero’del Santo y de la Shejiná.
Uno es coronado con Luz Superna (GaR las Tres Sefirot Superiores, Guimel Rishonot) y protegido del daño.
Este mérito contribuye a suavizar los Juicios para toda la generación.
Se considera mayor que muchas otras Mitzvot, especialmente en nuestro exilio actual.
El Zohar afirma que quienes se levantan a medianoche son inscritos en el ‘Libro del Palacio’ y son marcados con un hilo de Jasadim durante el día. Incluso las huestes Celestiales se abren paso ante sus palabras.
En nuestro largo exilio (el “exilio de Edom”), la Shejiná sigue “llorando por sus hijos”. El Tikún Jatzot es una forma de consolarla, participar en su alabanza y acelerar la Redención Final. Muchos grandes Tzadikim (como el Arí, el Baal Shem Tov y Rabí Najman de Breslov) hicieron gran hincapié en esta práctica.
En resumen, el Tikún de medianoche es el momento en que el cielo y la tierra se conectan más íntimamente. Al levantarse para estudiar y orar, la persona se une a la Shejiná en su ascenso, ayuda a restaurar la unión Divina y acerca la bendición, la protección y la Redención al mundo.
