JANUCÁ ES MÁS QUE UN MILAGRO – PARTE 3

La misión de los griegos en la tierra de Israel era hacer olvidar a los judíos sus raíces espirituales. Le prohibieron al pueblo guardar el Shabat, circuncidar a sus niños y celebrar el nuevo mes, ‘Rosh Jodesh’. También exigieron que escribieran en el cuerno de un buey «No tenemos parte en el dios de Israel».

Sabían que el Shabat era una conexión poderosa para ellos y lo prohibieron para que la gente no se beneficiara de la Luz del Shabat. La corrupción de la conexión de Shabat afectó a toda la semana porque Shabat atrae la Luz a los siguientes seis días.

La ceremonia de la circuncisión conecta al nuevo bebé con el pacto de Avraham y purifica el aspecto de Iesod en el cuerpo, permitiendo que el niño en crecimiento se convierta en un canal puro para la Luz.

El precepto de conectarse con Rosh Jodesh fue el primer precepto que los Israelitas recibieron como pueblo cuando salieron de Egipto. Corromper esta conexión afectaría negativamente todos los aspectos de las renovaciones y el resto de los preceptos.

El cuerno de un Buey es el aspecto del Shofar que conecta nuestra conciencia con los niveles espirituales. Es también el aspecto de Iesod y Iosef. Escribir las palabras “No tenemos parte en el dios de Israel” es el aspecto de forzar una conciencia negativa que crea una desconexión de Hashem.

Impulsaron su ‘agenda’ durante muchos años hasta que Matitiahu, el sacerdote, salió con el llamado «quién es para Hashem que venga a mí» y comenzó la revuelta.

Hoy en día, experimentamos fuerzas similares que nos alejan de una conexión verdadera y pura con Hashem. Los líderes religiosos y espirituales toman el camino fácil para satisfacer a sus seguidores, enfocándose en su comodidad en lugar del arduo trabajo espiritual que es necesario para llevar a la persona a la redención personal y la obtención de méritos para el Mundo que Viene.

Muchos lugares te enseñan a volverte espiritual amando incondicionalmente y compartiendo, especialmente tu dinero, para convertirte en un individuo elevado. Ser una persona buena y amable no le otorga a una persona ningún beneficio espiritual, excepto por ‘no meterse en problemas’.

La Torá nos ordena «Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos» y Rabí Ashlag explica que «amar como te amas a ti mismo» solo se puede lograr siguiendo la Torá y los preceptos. Estudiar el Zohar diariamente es el precepto más elevado a seguir.

Aparte la conciencia griega y acérquese a Hashem. No importa dónde tenga un club espiritual y amigos. Mantenga su estudio diario del Zóhar y gane muchos méritos para el Mundo que Viene.

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