Daily Zohar 5207

Traducción al Español: Daniel Schulman
409. Rabí Iosi inició la discusión diciendo: “Hashem ha jurado por Su mano derecha y por el brazo de Su fortaleza” (Ieshaiahu/Isaías 62:8). Este versículo ya ha sido explicado, pero ven y mira: mientras el hombre peque ante el Santo, bendito sea Él, hay un grado superior que corresponde a este pecado, el cual juzga y examina al hombre. Si se arrepiente completamente ante su Señor, el pecado desaparece y ningún juicio tiene poder sobre él ni lo alcanza. Si no se arrepiente, el pecado se registra en ese grado. Si continúa pecando, se le impone otro grado, que concuerda con EL JUICIO DEL primer grado. Entonces necesita mayor penitencia. Si continúa pecando, se le suman grados hasta llegar a cinco.
410. Cuando la Derecha se opone a ESE HOMBRE y concuerda con ESE JUICIO, la Izquierda está dispuesta a concordar con la Derecha para ser incluida en él. Tan pronto como la Izquierda concuerda con la Derecha, ya no depende del arrepentimiento. Esto ya se ha explicado. Entonces, todo está de acuerdo con respecto a que ESE HOMBRE ejerza el Juicio, y el Juicio recae sobre él.
Traducción al Hebraico:
410. כֵּיוָן שֶׁהַיָּמִין הִתְתַּקֵּן כְּנֶגְדּוֹ וְהִסְכִּים עָלָיו, הֲרֵי הַשְּׂמֹאל מְזֻמָּן לְהַסְכִּים עִם הַיָּמִין וּלְהִכָּלֵל בּוֹ. כֵּיוָן שֶׁהַשְּׂמֹאל מַסְכִּים עִם הַיָּמִין, אָז כְּבָר לֹא תָלוּי בִּתְשׁוּבָה, וַהֲרֵי פֵּרְשׁוּהָ, וְאָז הַכֹּל מַסְכִּימִים עָלָיו בַּדִּין, וְהַדִּין שׁוֹרֶה עָלָיו.
Comentario de Zion Nefesh:
Continuación del ZD anterior
#409
Rabí Iosi abrió y dijo: “Hashem ha jurado por Su mano derecha y por el brazo de Su fortaleza” (Ieshaiahu/Isaías 62:8). Este versículo lo han establecido, pero ven y mira, cada vez que una persona peca ante el Santo, bendito sea Él, hay un nivel conocido Arriba que corresponde a este pecado, para juzgar a la persona y mirarla.
Si regresó en completo arrepentimiento ante su Señor, el pecado es pasado por alto, y el Juicio no gobierna sobre él, y no lo alcanza. Y si no hizo Teshuvá, ese pecado es registrado en ese nivel. Y si añade pecado, se le prepara otro nivel, que se suma al Juicio del primer nivel. Entonces necesita un arrepentimiento mayor. Y si añade pecado, añade nivel tras nivel, hasta completar cinco niveles.
Notas:
Rabí Iosi enseña en el Zohar que cada pecado genera un nivel de Juicio correspondiente. Cuando una persona se arrepiente sinceramente, ese Juicio se elimina y la mancha se repara. Sin embargo, si ignora el llamado al arrepentimiento y continúa pecando, se acumulan niveles adicionales de Juicio, cada uno de los cuales requiere un nivel de Teshuvá más profundo que el anterior.
El Zohar describe este proceso como una progresión a través de cinco grados sucesivos, lo que ilustra que el daño espiritual no permanece estático, sino que se intensifica cuando no se atiende.
La lección es a la vez aleccionadora y esperanzadora: Hashem, en su infinita Misericordia, brinda a cada persona repetidas oportunidades para regresar antes de que el daño se arraigue más profundamente. Por lo tanto, la Teshuvá no es simplemente la corrección del pasado, sino la prevención de una mayor decadencia espiritual. Cuanto antes se responda al suave despertar de la conciencia, más fácil será restaurar el alma a su pureza original.
En Pirkei Avot 4:2 leemos «Una transgresión lleva a otra, y una mitzvá lleva a otra».
La Mishná enseña que las acciones espirituales generan impulso. Un pecado que no se detiene tiende a repetirse con mayor facilidad, mientras que el arrepentimiento interrumpe esa progresión descendente.
A lo largo del Zohar, Hashem no es retratado como alguien que busca el castigo, sino como alguien que busca la Teshuvá (arrepentimiento) del pecador. Envía recordatorios, despertares, sufrimiento, sueños y momentos de reflexión para fomentar la Teshuvá antes de que sean necesarios Juicios más severos.
Una pequeña herida, si se limpia de inmediato, sana rápidamente. Si se descuida, puede infectarse, extenderse por el cuerpo y requerir un tratamiento mucho más doloroso. El Zohar enseña que el alma sigue un principio similar.
La Teshuvá es el remedio Divino que se concede antes de que la herida espiritual se arraigue profundamente. La Misericordia de Hashem consiste en que nos alerta cuando la sanación aún es fácil.
#410
Una vez que la Derecha se posiciona en contra de la persona y se pone de acuerdo en su Juicio, la Izquierda se dispone a concordar con la Derecha y a participar en éste. Una vez que la Izquierda concuerda con la Derecha, ya no depende del arrepentimiento. Y esto ya lo hemos establecido. Entonces, todo se confabula contra él, contra la persona, en el Juicio, y el Juicio recae sobre él.
Notas:
Rabí Iosi enseña que el Juicio Divino no desciende inmediatamente sobre una persona. Al principio, la Misericordia y la bondad actúan como fuerza protectora, retrasando el Juicio y dejando el asunto a merced de la Teshuvá (arrepentimiento).
Hashem le brinda a la persona repetidas oportunidades para reconocer el pecado y arrepentirse. Pero cuando la persona ignora repetidamente estas señales y persiste en el mismo camino, incluso la Misericordia termina por reconocer que el Juicio es necesario para su corrección.
Entonces, la Misericordia se integra al Juicioi, todas las partes concuerdan y el decreto recae sobre ella. La Teshuvá siempre conserva su poder para reconciliar el alma con Hashem, pero puede que ya no elimine las consecuencias que ya forman parte de la purificación requerida.
Por lo tanto, la enseñanza insta a la persona a no posponer la Teshuvá: arrepiéntete mientras la Misericordia aún mantiene abierto el Juicio, antes de que la herida espiritual se profundice y el remedio deba ser más severo.
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