Daily Zohar 5214

Traducción al Español: Daniel Schulman
424. Ven y mira que está escrito: “Que la tierra produzca seres vivientes (Nefesh)” (Bereshit/Génesis 1:24). Explicamos que no está especificado un Nefesh viviente. Esto es de esta porción que el rey David recibió una herencia a la cual estaba unido por un vínculo Superior y heredó el reino, como hemos aprendido. Por lo tanto, «el alma (Nefesh) de mi señor estará ligada la lazo de la vida con Hashem tu Elokim». Hemos explicado que el Nefesh está unido al Rúaj, el Rúaj a la Neshamá y la Neshamá al Santo, bendito sea Él; POR LO TANTO, SE LES LLAMA EL LAZO DE LA VIDA. Dichosa es la porción de aquel que hereda esta alta herencia.
425. ¡Ay de aquellos hombres malvados cuyo alma (Nefesh) no tiene mérito en este mundo, ni mucho menos en el Mundo que Viene! De ellos está escrito: “Y las almas (Nefesh) de tus enemigos, Él las arrojará fuera, como desde el hueco de una honda”. Vagan por el mundo, pero no encuentran un lugar de descanso donde quedarse. Son contaminados por el lado contaminado. Un heraldo clama, diciendo: “Si una persona (Nefesh) comete una transgresión… contra Hashem”, “ha profanado el santuario de Hashem” (Bemidbar/Números 19:20), ES DECIR, SU NEFESH. ESTE NO ES REALMENTE EL TEMPLO DE HASHEM, pues puesto que no entró en la Santidad ni fue incluido en ella, ¿CÓMO PUDO HABERLO PROFANADO? Son los demonios en el mundo, ES DECIR, EL NEFESH DEL MAL, porque se adhieren AL OTRO LADO y se vuelven impuros.
Traducción al Hebreo:
425. אוֹי לְאוֹתָם הָרְשָׁעִים שֶׁנַּפְשׁוֹתֵיהֶם אֵינָן זוֹכוֹת בָּעוֹלָם הַזֶּה, וְכָל שֶׁכֵּן בָּעוֹלָם הָבָּא, עֲלֵיהֶם כָּתוּב וְאֵת נֶפֶשׁ אֹיְבֶיךָ יְקַלְּעֶנָּה בְּתוֹךְ כַּף הַקָּלַע. שֶׁהוֹלְכִים וּמְשׁוֹטְטִים בָּעוֹלָם וְלֹא מוֹצְאִים מָקוֹם לִמְנוּחָה לְהִתְקַשֵּׁר בּוֹ, וְנִטְמָאִים (וְנִשְׁאָבִים) בְּתוֹךְ צַד הַטֻּמְאָה, וְהַכָּרוֹז קוֹרֵא וְאוֹמֵר: נֶפֶשׁ כִּי תִמְעֹל מַעַל בַּה’. מִקְדַּשׁ ה’ טִמֵּא. שֶׁהֲרֵי לַקְּדֻשָּׁה לֹא נִכְנַס, וְלֹא נִכְלַל. וְהֵם מַזִּיקֵי הָעוֹלָם, מִשּׁוּם שֶׁנִּדְבָּקִים בָּהֶם וְנִטְמָאִים.
Comentario de Zion Nefesh:
Continuación del ZD anterior
#424
Ven y mira, está escrito: “Que la tierra produzca seres vivientes” (Bereshit/Génesis 1:24). Y hemos establecido “seres vivientes” sin especificar (como se indicó anteriormente, # 317). Y de esa porción heredó el rey David, quien fue atado con el lazo superior y heredó el reinado, como hemos aprendido.
Y por esto, «el alma (Nefesh) de mi señor estará ligada la lazo de la vida con Hashem tu Elokim» (Shmuel Alef/Samuel I 25:29). Y hemos establecido que el Nefesh está ligado al Rúaj, y el Rúaj a la Neshamá, y la Neshamá al Santo, bendito sea Él. Por lo tanto, se les llama el lazo de la vida. Dichoso su porción, aquel que hereda esta herencia Superior.
Notas:
El “alma viviente” que la tierra engendra alude a la porción de la cual David heredó el reinado y fue atado en el lazo Superior. El Nefesh está unido al Ruaj, el Ruaj a la Neshamá, y la Neshamá al Santo, bendito sea Él; este es el lazo de la vida.
#425
¡Ay de aquellos malvados cuyas almas no merecen en este mundo, mucho menos en el Mundo que Viene! De ellos está escrito: “y las almas de tus enemigos las arrojará como desde el hueco de una honda” (Shmuel Alef/Samuel I 25:29).
Andan y vagan por el mundo y no encuentran un lugar donde descansar y atarse. Y se contaminan por la impureza. Y un heraldo clama y dice: «Si un alma comete una transgresión contra Hashem» (Vaikrá/Levítico 5:21).
El Santuario de Hashem está contaminado, es decir, su propia alma. Y no se debe decir el Santuario real de Hashem, porque él no entró en la Santidad ni fue incluido en ella, así que ¿cómo podría contaminarlo? Y son los dañinos del mundo, es decir, las almas de los impíos, porque se aferran al Otro Lado y a las impurezas.
Notas:
Las almas de los malvados no encuentran descanso y vagan, aferrándose a la impureza. Su transgresión contamina su propia alma en lugar del verdadero santuario, puesto que jamás alcanzaron la Santidad. Tales almas se convierten en agentes de daño en el mundo.
Según la Cábala y las enseñanzas del Santo Arí, el castigo de Kaf Ha Kela (el hueco de la honda) es un estado espiritual severo en el que el alma es zarandeada por fuerzas destructivas y no encuentra descanso ni un lugar donde aferrarse.
Esto ocurre principalmente cuando una persona se apega fuertemente al Otro Lado mediante pecados graves, especialmente aquellos que desperdician o contaminan la semilla sagrada (‘hotza’at zera levatalá’) y otras transgresiones graves del Pacto del Brit.
Tales pecados crean fuerzas impuras que se adhieren al Nefesh, impidiendo su ascensión y obligándolo a vagar y sufrir después de la muerte hasta que se repare el daño.
Para evitar este estado, uno debe cuidar cuidadosamente el Brit, mantener la pureza sexual y fortalecer el vínculo con la Santidad mediante el estudio diario de la Torá, la oración con intención y los actos de bondad.
Cuando tales pecados ya se han cometido, el Arí enseña que el arrepentimiento completo (Teshuvá), la confesión, la inmersión en la Mikve, la caridad y el estudio intensivo de la Torá pueden reparar el daño y liberar el alma de la atadura.
El mérito de los Justos y el estudio del Zohar también ayudan a sacar el alma de este sufrimiento y a restaurarla a la plenitud de la vida. El Tikún Haklalí es una poderosa conexión purificadora si una persona no repite sus pecados. Nunca es demasiado tarde para hacer Teshuvá.
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